Qué revisar antes de comprar un iPhone de segunda mano (checklist completo)
Antes de quedar con nadie para ver un iPhone de segunda mano, hay tres cosas que puedes comprobar sin moverte de casa: el IMEI, el estado de iCloud y, si el vendedor te lo permite, la salud de la batería. Esas tres comprobaciones evitan la mayoría de los problemas serios. El resto —pantalla, cámaras, desbloqueo del operador, caja y accesorios— se revisa en la propia cita, en cinco minutos. Esta guía cubre las dos partes: lo que puedes mirar antes y lo que tienes que mirar in situ. Y vale para cualquier iPhone que compres de segunda mano, no solo para el 13 o el 14.
El IMEI: la primera comprobación, antes de quedar con el vendedor
El IMEI identifica cada iPhone de forma única, como una matrícula. Con él puedes saber si el dispositivo está reportado como robado o extraviado, y confirmar que el número que te da el vendedor coincide con el del móvil real cuando lo tengas delante.
Pide el IMEI antes de la cita, por WhatsApp o por el chat de Wallapop. El vendedor puede sacarlo de dos sitios:
- Desde el propio iPhone: Ajustes > General > Información, campo IMEI.
- Marcando *#06# en el teclado del teléfono, que muestra el IMEI en pantalla al momento.
El número también suele venir impreso en la caja original, si el vendedor la conserva. Compara los tres (lo que te dijo por chat, lo que marca el propio móvil y lo de la caja) antes de pagar. Si alguno no coincide, o el vendedor pone excusas para no dar el dato, ahí se acaba la operación.
A mí me pasó con un iPhone 13: ni el vendedor ni yo sabíamos si tenía bloqueo de activación. Antes de quedar, comprobé el IMEI en un verificador online y el resultado decía que estaba limpio. Aun así, con la duda encima, negociamos un precio más bajo del que pedía al principio. Cuando llegó el teléfono, se confirmó que no tenía bloqueo y funcionó sin problema. Si lo hubiera tenido, la compra habría sido un fracaso completo. No lo fue, y la diferencia la marcó comprobar el IMEI antes de pagar.
iCloud bloqueado: el problema que puede dejar el iPhone inútil
Un iPhone con el Bloqueo de Activación de iCloud activo, y sin la cuenta del dueño anterior desvinculada, se convierte en un ladrillo en cuanto se reinicia o se actualiza. No hay forma legal de saltarse esa pantalla.
La comprobación es sencilla: pide al vendedor que, delante de ti o por videollamada, entre en Ajustes > [su nombre] > Buscar y desactive Buscar mi iPhone. Si el dispositivo pide la contraseña de su Apple ID y la introduce sin problema, la cuenta está limpia. Si se resiste a hacerlo, o dice que «ya está desvinculado» sin demostrarlo, desconfía.
Otra forma de comprobarlo, si prefieres no depender de lo que diga el vendedor: pídele que reinicie el iPhone a ajustes de fábrica delante de ti. Si al terminar el proceso el teléfono pide activarse con una cuenta de Apple distinta a la tuya, sigue bloqueado.
Mi primera compra en uno de esos lotes de móviles baratos que circulan por estos mercadillos fue un iPhone 12. Tenía la caja original, pero no había forma de comprobar si el iCloud estaba bloqueado antes de pagar. Lo compré muy barato asumiendo ese riesgo, y al final sí lo estaba: el teléfono no llegó a arrancar como tal, solo me sirvió para piezas.
La batería no se ve, pero determina el precio real
El estado de la batería —el porcentaje de «capacidad máxima» que muestra el propio iPhone— es probablemente lo que más mueve el precio que piden los vendedores en Wallapop, y lo que menos se comprueba en persona.
Se mira en Ajustes > Batería > Salud de la batería (en el iPhone 14 y anteriores, Salud y carga de la batería). Por debajo del 80% la batería ya ha perdido más de lo que Apple prevé a los 500 o 1.000 ciclos, según el modelo. Entre el 80% y el 89% es lo normal en un iPhone con uno o dos años de uso, y sirve para negociar el precio. Por encima del 90% no debería dar problemas a corto plazo.
Por poner un número real: la pieza de una batería de calidad ronda los 20-25€ según el modelo, y en un taller cambiarla cuesta entre 60 y 80€. Un iPhone 13 con la batería al 90% se puede pedir perfectamente por unos 50€ más que el mismo modelo con la batería al 78%. Esa diferencia no es capricho: es lo que se paga por ahorrarse el cambio y el riesgo de que algo salga mal.
Y algo puede salir mal de verdad. La última vez que me la jugué con esto fue con un iPhone 13 en buen estado físico pero con la batería al 65%. Cuando llegó el teléfono, la batería estaba hinchada. Tuve que devolverlo: una batería hinchada puede acabar dañando la pantalla, el chasis o la placa base si se deja así, y no merecía la pena arriesgarse.
Si esa pantalla no aparece, o el iPhone avisa de que el estado de la batería se ha deteriorado significativamente, asume que la batería no es original o está muy degradada. En la práctica, vas a tener que cambiarla pronto: puedes ver el coste real en el artículo dedicado a cuánto cuesta cambiar la batería de un iPhone.
Pantalla, cámaras, altavoz y botones: la revisión física en cinco minutos
Esto se hace en la propia cita, con el móvil encendido y delante de ti.
Enciende la pantalla al máximo brillo y mírala de lado, con luz de día si puedes: las líneas y las manchas se ven mejor así que de frente. Pasa el dedo por las esquinas y los bordes de la pantalla para comprobar que el táctil responde en toda la superficie. Haz una foto y un vídeo corto para probar las dos cámaras. Graba un audio y reprodúcelo para comprobar altavoz y micrófono. Prueba Face ID mirando directamente a la pantalla. Pulsa varias veces los botones de volumen y el de encendido.
Ninguna de estas pruebas lleva más de un minuto, y entre todas cubren la mayoría de las averías que después salen caras de arreglar. Si algo falla, no significa que descartes el móvil sin más: significa que ese fallo tiene que descontarse del precio, con su coste real de reparación.
A mí me pasó con un iPhone 13 Pro Max que por fuera estaba en buen estado. La cámara frontal, en modo retrato, se quedaba fija en zoom x3: un fallo de la pieza que no se nota a simple vista y que acabé teniendo que reparar comprando y cambiando el módulo. Por muy bien que se vea un móvil por fuera, hay que probar cada función por separado.
¿Está liberado? Cómo saberlo sin depender de lo que diga el vendedor
Un iPhone puede estar impecable por fuera y seguir atado a un operador concreto. Si lo compras para usarlo con tu propia compañía, esto puede dejarte con un móvil que solo funciona con la SIM del dueño anterior.
La forma más fiable de comprobarlo es llevar una SIM de otra compañía a la cita e insertarla. Si el iPhone reconoce la red sin pedir ningún código, está liberado. Si el vendedor te asegura que lo está pero no puedes probarlo en el momento, pídele que te lo confirme por escrito en la conversación de Wallapop. No es una garantía legal, pero deja constancia si luego hay un problema.
Comprar en persona o con Wallapop Envíos: cambia lo que puedes comprobar
Todo lo anterior —IMEI, iCloud, batería, revisión física, liberado— se puede comprobar en el momento si compras en persona, antes de pagar. Con Wallapop Envíos la secuencia se invierte: pagas primero, y el margen para reclamar si algo no coincide con el anuncio depende de la política de envíos de la plataforma, no de lo que hayas podido comprobar tú.
Ninguna de las dos formas es mala por sí misma. Pero si compras con envío, pide fotos y vídeo de la pantalla de estado de la batería y del IMEI antes de pagar, no después.
Yo, personalmente, prefiero comprar con envíos, aunque en persona tiene la ventaja de ver el móvil en mano antes de pagar. Con los envíos evito quedar con desconocidos, y sobre todo tengo la protección de la plataforma si algo no coincide con el anuncio. Me pasó justo con el caso de la batería hinchada: gracias a la protección de envíos de Wallapop, recuperé el 100% de lo que había pagado.
Caja, factura y accesorios: influyen en el precio, aunque no sean obligatorios
La caja original con el IMEI impreso, la factura de compra y el cargador original no son necesarios para que la operación sea segura. Pero si el vendedor los conserva, es una señal de que el móvil ha pasado por pocas manos y de que puede demostrar su origen si hace falta.
A mí no me parece un requisito para comprar. Lo que sí hace es subir el precio de reventa el día que te toque vender ese mismo móvil.
Estos elementos entran también en el cálculo de precio justo: la herramienta evaluadora de precios tiene en cuenta si el móvil incluye caja original.
Cómo juntar todo esto para saber si el precio es bueno
Cada uno de estos puntos, por separado, te dice si el iPhone está bien o mal. Juntos, te dicen si el precio que estás viendo tiene sentido.
Una vez tengas el modelo, la capacidad, el estado de la batería, el estado estético y si tiene caja o no, puedes meter esos datos en la herramienta evaluadora de precios para ver si ese anuncio concreto es un buen precio, un precio justo o un precio caro, comparado con el resto del mercado en España. Ahora mismo la herramienta cubre iPhone 11 a 15, Samsung Galaxy S22 y S23 y Xiaomi Redmi Note 11 a 13; iremos añadiendo más modelos según avance el proyecto.
Si todavía dudas entre qué modelo comprar antes de ponerte a aplicar este checklist a un anuncio concreto, la comparativa entre iPhone 13 y iPhone 14 de segunda mano puede ayudarte a decidir qué buscar.
El checklist entero, para guardar o compartir
- IMEI comprobado por dos vías (vendedor y *#06#) y coinciden entre sí
- Bloqueo de Activación de iCloud desactivado, verificado delante de ti
- Estado de batería mirado en Ajustes > Batería > Salud de la batería (en el iPhone 14 y anteriores, Salud y carga de la batería)
- Pantalla revisada con luz lateral, sin líneas ni manchas, táctil correcto en toda la superficie
- Cámaras, altavoz, micrófono y Face ID probados
- Botones de volumen y de encendido probados
- SIM de otra compañía insertada para confirmar que está liberado
- Caja original, factura y cargador revisados, si el vendedor los tiene
- Precio comparado en la herramienta evaluadora antes de cerrar la compra
Si un vendedor se niega a alguna de estas comprobaciones sin motivo razonable, esa es la señal más clara de que algo no cuadra.




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